martes, 24 de agosto de 2010

TATATARIFA TETETELEFOFOFONICA

La compañía de telefonía móvil líder en España ha anunciado esta semana un plan de tarifas especial para tartamudos cuyo eslogan es “Movistar-tar-tar-tar-tartamudea contigo”. La comunidad de tartamudos, lejos de agradecer la campaña, considera que es denigrante y piensa boicotearla. Desde Movistar no entienden el rechazo. “No sabe uno cómo acertar” se lamentaba ayer por teléfono Javier Tartaja, responsable de la empresa.“Tratamos de favorecer a las minorías, tenemos una gran vocación de servicio porque sabemos que nuestro negocio son las palabras y las emociones de las personas.
Hace poco menos de un año recibimos una carta de un señor que decía que era tartamudo y que se pasaba mucho rato al teléfono para decir cosas como ‘estoy llegando’ o ‘hola’. Y bueno, intentamos responder a sus quejas. Lo que pasa es que Movistar es siempre víctima de críticas injustas” prosigue Javier .La Fundación Española de los tartajos considera justa la tarifación especial, lo que critica es la campaña mediática: en el anuncio de televisión puede verse a un actor haciendo ver que tartamudea mientras habla por teléfono y en un segundo plano una ventana muestra cómo van pasando las estaciones del año. “La promoción es correcta y necesaria, pero parece que la hayan hecho sólo para tener la oportunidad de reírse de nosotros” comentaba el presidente de la Fundación . Lo que más ha molestado es que para acogerse al “Plan Tartamudos” hay que llamar por teléfono al 609, donde las operadoras obligan recitar al cliente poemas y trabalenguas para que demuestre su tartamudez.
Movistar asegura que el sistema trata de evitar que usuarios “no-aptos” se aprovechen de la oferta.“¿Qué vamos a hacer ahora con la remesa de baterías de dos kilos que hemos encargado? Íbamos a regalárselas a los que se acogieran al plan porque entendemos que su siguiente preocupación podía ser la duración de la batería. ¿Qué más podemos hacer? Hace dos meses enviamos iPhones gratis a la Asociación de Ayuda contra el Parkinson y nos los devolvieron con una carta que contenía expresiones que intento olvidar” confiesa Javier.La semana que viene Movistar anunciará el “Plan Bipolar” con el lema “Paga lo mismo estés del humor que estés”. “Vamos a tener especial cuidado con nuestras campañas a partir de ahora, no queremos más decepciones. Hay tres personas de baja por depresión en el departamento de Marketing. Pero lo estamos haciendo bien, no creo que el eslogan ‘Llámate a ti mismo con el Plan Doble Personalidad de Movistar’ pueda ofender a nadie.

lunes, 23 de agosto de 2010

LASTMINUTE MANHATTAN

Viernes:Llegada a la ciudad a mediodía. Dejamos las cosas en el hotel y nos proveemos de buen calzado.
Nos vamos hasta Midtown comenzando por Bryan Park en la 42 con la sexta avenida. Damos una vuelta por la Biblioteca Pública de Nueva York para descubrir sus fascinantes salas.
Bajamos hasta Central Station y nos detenemos en su hall principal, es una auténtica maravilla.Frente a uno de los laterales de la estación está el edificio Chrysler. Aunque no podremos subir, vemos el hall estilo ‘art decó’. Sin perdernos las elegantes puertas de los ascensores.
Bajamos hasta la calle 34 y subimos al Empire State Building a la caída de la tarde.
Tras esto subimos por Broadway hasta la calle 42 y disfrutamos del imponente espectáculo de luz de Times Square.
Continúamos dirección avenida novena y cenamos en uno de los múltiples restaurantes de Hell’s Kitchen.
Sábado:Nos Levántamos temprano y pasamos unas horas en el Metropolitan Museum of Art. Es uno de los más impresionantes museos de la ciudad. Será imposible verlo entero pero un paseo por algunas de sus salas o sus siempre interesantes exposiciones dejan igual grato sabor de boca.
A la salida bajamos por Central Park. dejandonos llevar y tratar de encontrar ‘The boat house’, el paseo de los poetas, la gran plaza con el lago y la fuente donde puedes alquilar barcas de paseo, Sheep Medow .
Cruzamos hasta el lado oeste, para ver el tributo a John Lenon con ‘Imagine’ frente al edificio Dakota.
Acabamos en el lado oeste para comer en alguno de los restaurantes de la Avenida Ámsterdam en el Upper West Side.
Cogimos el metro y bajamos hasta Soho. Déjandonos envolver con el jaleo de sus calles llenas de tiendas, galerías y restaurantes y después avanzamos hacia el oeste hacia West Village. Caminamos por sus encantadoras calles y disfrutamos de un café en alguno de sus locales.Repusimos fuerzas cenando en uno de sus múltiples y variados restaurantes y acabamos la noche escuchando música en una de las salas que ofrecian música jazz en vivo.Domingo y regreso: Bajamos hasta Downtown y a cogimos el ferry gratuito que te lleva a Staten Island para tener una panorámica de la Estatua de la Libertad así como de los rascacielos del distrito financiero.
De vuelta caminamos por Wall Street hacia la Zona Cero y la capilla de San Paul.
subir y atraviesar Chinatown donde comimos Dim-Sum en alguno de sus cientos de restaurantes.
De vuelta antes de salir, cogimos el metro hasta la importante plaza de Union Square
Avanzando hasta el puente de Brooklyn,y de ahí subimos por Broadway hasta la calle 23 para avistar el maravilloso Flatiron Building. De aquí regreso al hotel y vuelta a nuestro destino.
Adios Manhattan

VIRGO

VIRGO

23 de Agosto al 22 de Septiembre

Simboliza: La búsqueda de la perfección, la crítica, el análisis, la lógica, el sistema, la laboriosidad, el detalle, las ocupaciones subalternas, el proletariado, el servicio, la salud, las artesanías, la eficiencia, las fábricas, los animales domésticos

Positivo: Son serviciales, analíticos, perfeccionistas, exigentes, ordenados pulcros, meticulosos, aseados, sistemáticos, laboriosos, modestos, lógicos previsores, prácticos, cuando logran superar la excesiva pulcritud se vuelven amantes de las mascotas.

Negativo: Son hipercríticos, quisquillosos, exigentes, remilgados hipocondríacos, escépticos, incrédulos, tacaños, inhibidos, poco o nada afectuosos, ya que no les gusta delegar toman demasiadas responsabilidades.

Elemento: Tierra

Piedras: Jaspe, Topacio

Planeta: Mercurio

Flores: Jazmín

Colores: Verde, Marrón

Animales: Hormiga, Abeja, Ratón


viernes, 20 de agosto de 2010

TAPIES SE GRADUA LA VISTA

Hacía más de cuarenta años que el artista catalán Antoni Tàpies no acudía al oculista para graduarse las gafas. Durante todo este tiempo ha estado trabajando con normalidad, pero al mejorar su visión ha quedado estupefacto con los cuadros que ha estado pintando en las últimas décadas.
“Yo pensaba que hacía cosas bonitas, como muy difuminadas, lo típico para poner encima del sofá. Y ahora veo que llevo toda mi puta vida pintando rayotes y cosas mal hechas sin ningún sentido. ¿Por qué nadie me avisó?” dijo Tàpies, encolerizado, durante la rueda de prensa que convocó ayer por la tarde para anunciar que se retira del arte.
En la rueda de prensa explicó que, al recibir su nuevo par de gafas, se plantó delante de uno de sus cuadros más emblemáticos, “Oda a Catalunya 5″ . Al verlo no lo reconoció: “Yo pensaba que ese cuadro era bonito porque parecía un campo de amapolas o una puesta de sol y lo que me encuentro son las huellas de sangre que ha dejado un zombi aporreando una ventana”.Mientras confesaba lo que sintió al comprobar que había desperdiciado su vida pintando “sin ver tres en un burro”, el artista iba atacando a los que se dedicaron a encumbrar su obra y a gestionar la fundación que lleva su nombre.
“¿A quién narices se le ocurrió poner todos esos alambres en lo alto del edificio de mi fundación? Yo pensaba que eran antenas de televisión. Y ya me extrañaba, porque no hay un sólo aparato de televisión en todo el edificio. Antes me daba igual porque no veía un pijo, pero ahora es otra cosa, quiero ver la tele y, si esos hierros no reciben la TDT, que los quiten”. Tàpies, ya sin atender a razones y sumido en una espiral de berrinches, anunció que sustituirá todos los cuadros de su fundación por pantallas de plasma.
El pintor acusa a sus representantes de haberle “comido la cabeza” durante años para que “siguiera pintando y haciendo el ridículo” y así, mientras él pensaba que sus cuadros eran manchas bonitas, se lucraban todos sus allegados. “He sido una marioneta todo este tiempo. Una marioneta ciega encadenada a un pincel y a lienzos enormes”, ha confesado con un hilo de voz al final de la rueda de prensa. Luego se ha puesto a llorar y se le han caído las gafas. Sus representantes se lo han llevado de allí antes de que pudiera encontrarlas.

jueves, 19 de agosto de 2010

ENERGIA

Desde que empezamos a calentarnos en las cavernas y a usar la parrilla dominguera, nos hemos definido como insaciables depredadores de energía.
Primero talamos bosques, luego llenamos de humo la atmosfera y ahora nos viene el calentón del planeta a costa de devorar petróleo.
Las imágenes del golfo de México negro como el carbón, nos ha puesto en máxima alerta sobre la glotonería energética. Las vacaciones, con el retorno a la naturaleza, son un brindis al sol. Apagamos la tele que seguramente es el electrodoméstico que menos gasta. Nos entregamos a la vista del paisaje y abandonamos la televisión dejando su audiencia, plana como una tabla.
Solo las noticias, reflejo de la crisis mantienen nuestra atención. El resto es reposiciones o retales de temporada. Con la retransmisión del primer partido de futbol todo volverá a su sitio. Nos consolaremos con la perdida del campo y lo cambiaremos por el verde digital.
Volveremos a ser lagartos de butaca devorando energía y encontrando consuelo vano en algún documental. Quizá sueñe con un verano televisivo permanente, y asi lograr un consumo energético bajo y autolimitado, y a lo mejor se me olvida de a quien votar.

miércoles, 18 de agosto de 2010

EL COBRADOR DEL FRAC

Tradicionalmente, en épocas de crisis florecen ciertos sectores del mercado que ven oportunidad de negocio donde los demás sólo perciben vacío y desesperación. Las agencias de cobro a morosos son un claro ejemplo de ello: durante los periodos de recesión es fácil encontrar por la calle a un señor siendo perseguido por un cobrador del frac que, con su célebre chaqué y su sombrero de copa, avergüenza al deudor para que pague. El negocio llegó a la cumbre con la crisis de 1993, pero la gravedad de la situación económica actual está generando dinámicas imprevistas: algunos cobradores del frac han contratado los servicios de su propia empresa para perseguir a otros cobradores que les debían dinero. La situación ha derivado en una compleja espiral aderezada con denuncias por acoso laboral y está poniendo en jaque este modelo de negocio.
“Un compañero me debía mil euros pero con la historia de la crisis no me los devolvía. Decidí utilizar los servicios de mi propia empresa, creí que sería un elemento adicional de presión. No le sentó muy bien la cosa, así que se inventó una deuda y contrató a otro compañero para que me persiguiera a mí, pero como él no tiene dinero, o eso dice, no pagó los servicios de ese tercer cobrador, que ahora ha contratado a otro para que le persiga también”. Esta situación que describe Javier, uno de los cobradores, derivó en denuncias por acoso laboral: “es una cuestión de matiz: ¿el chico que me persigue vestido como yo está haciendo su trabajo o me está acosando como compañero?” reflexiona Juan. La agencia de cobro actuó inmediatamente cuando se dio cuenta de lo que estaba ocurriendo. “No podíamos permitir que el ambiente de trabajo se enrareciera. En una ocasión vi que uno de nuestros empleados se reclamaba dinero a sí mismo e intentaba ridiculizarse ante un espejo. Fue entonces cuando prohibimos que nuestros propios empleados se convirtieran en clientes” explica el consejero delegado de la empresa “Cobradores del frac”.
La medida, sin embargo, no fue suficiente. “Como ya no podía acudir al cobrador del frac, decidí contratar los servicios de la competencia, los cobradores que se disfrazan de Pantera Rosa y Superman. Pero resulta que perdí una de las demandas por acoso que me habían interpuesto anteriormente, me pidieron una indemnización y no pude hacer frente al pago de esa Pantera Rosa. Y vino otra a perseguirme a mí. Como mi compañero, el que no paga ni muerto, copió mi estrategia y contrató a un señor disfrazado de Pikachu, acabé siendo perseguido por una Pantera Rosa y un Pikachu de metro noventa”. “Cobradores del frac” ha decidido ahora denunciar a las agencias de la Pantera Rosa y de los Supermanes cobradores, respectivamente, acusándolas de espionaje industrial “porque se dedican a examinar los movimientos de nuestros empleados y recaban por tanto información privilegiada” afirma el consejero delegado.
“Es un bucle” -dice José, abogado experto en estas situaciones-, “todos y cada uno de los agentes del país está persiguiendo a otro. Y, por supuesto, los que persiguen están siendo acosados por un cobrador de otra agencia. A otro nivel, las agencias se acosan entre ellas con querellas y esto es ya un caos”. Encima, las primeras bajas laborales no se han hecho esperar. “Seguir y ser seguido por otro cobrador es durísimo. Sabemos todos los trucos, así que no podemos escapar unos de otros, apenas hemos dormido en las últimas semanas. Permanecemos juntos con los ojos bien abiertos, sin hablar, mirándonos de reojo…” dice un cobrador de San Pancracio. “No es nada personal, es sólo trabajo. Este y yo habíamos tomado cañas juntos y todo. Y volveremos a hacerlo en cuanto pague lo que debe, ¿eh, Fermín?” añade un caballero con esmoquin rosa que le acompaña.
Dado que la persecución es mutua, poco a poco los cobradores han ido agrupándose en pequeños grupos y éstos en otros mayores. El último recuento oficial del más numeroso de ellos constaba de una población de ciento cincuenta y cinco señores vestidos de frac, quince Supermanes, tres Panteras Rosas, dos Mazinger, cuatro Naranjitos, un Obama y toda la dinastía Ming; no obstante, diversos testimonios afirman que podrían haber alcanzado ya los 300 individuos. Se les vio por última vez en la Sierra el pasado miércoles.

martes, 17 de agosto de 2010

OPA A CARREFOUR

Juan ha acumulado vales de descuento de Carrefour durante los últimos años hasta el punto de que la suma asciende ya a casi dos millones distribuidos en cheques recortables de cinco euros. Dado que no va a usar esos descuentos para comprar productos de la cadena, cree que tiene derecho a asistir a las juntas de accionistas de la empresa francesa. Sin embargo, hace dos semanas fue expulsado de una de las reuniones. Resentido, tiene la intención de emprender una opa hostil contra la compañía.
Como no podía ser de otra manera, Juan me ha citado a las puertas de un Carrefour. Su aspecto no es el de un cliente más: viste traje y lleva un maletín que no suelta en ningún momento. Insiste en entrar al supermercado “a comer”, cosa que no termino de entender. Mientras recorremos los interminables pasillos, habla de cómo la crisis ha beneficiado a los productos de marca blanca de la cadena, a la que se refiere en todo momento como si fuera parcialmente suya. Saluda a todos los empleados por el nombre de pila.
Tan convencido está de que “al menos una parte” de la empresa le pertenece que va ofreciéndome cualquiera de los productos de las estanterías para comer como si estuviera en su casa: abre paquetes de pistachos, prueba yogures, bebe refrescos… cuando se empeña en tomar un vermú en las sillas de cámping de exposición de la sección de jardinería, un par de guardias de seguridad hacen acto de presencia. Pese a prometer que les dará “días de libre disposición si nos dejáis tranquilos”, los guardias son insobornables y obligan a Juan a desembolsar todo lo que ha consumido.
Por suerte, vales de descuento no faltan -lo descubro cuando abre su preciado maletín- y Juan paga los productos sin discutir aunque, cuando salimos de la línea de cajas, tiene lágrimas en los ojos. “Esto es como cuando me expulsaron de la junta de accionistas. Y tengo dos millones de euros invertidos en esta empresa, merezco más respeto. Ya me la jugaron cuando tuve que tirar todos los vales de Pryca porque ‘ya no servían para nada’. No es justo”, dice indignado. No parece un buen momento para hacerle entender que si Carrefour pensara que sus cheques de descuento son equiparables a acciones de la compañía ni los regalaría ni los imprimiría en colores tan chillones.
Dado que no hemos podido terminar de comer dentro del súper, nos dirigimos al restaurante que hay junto a la entrada. Mientras esperamos que nos traigan una paella, Juan habla de lo mucho que ha trabajado para acumular tantos bonos. “Me he buscado dos o tres problemillas por abrir los buzones de los vecinos y recortar sus boletines de ofertas. ¿Pero para qué los querían? Hubieran comprado latas de atún o tejanos de mala calidad. Yo tenía un proyecto más ambicioso”, dice. “Ahora voy a acumular más vales. Al menos el doble. Admito que dos millones de euros es poco dinero para una empresa tan grande y que por eso quizá no me tienen en consideración. Pero si eso tampoco funciona iremos a los tribunales porque esto es de justicia”. Cuando llega la hora de pagar, el camarero le dice educadamente que los vales de descuento sólo se admiten en el súper. Tras mucho insistir y amenazar con “recortes de personal”, el camarero, más harto que asustado, le admite los vales y le deja marchar.

viernes, 13 de agosto de 2010

ESPERANDO LA OLA

Hasta los poetas recurren a las olas del mar para expresar el constante retorno... Hasta el tiempo se convierte en metáfora en la orilla de la playa, donde estos días estivales la crisis se parece a esa nube puñetera y persistente, que no se va.
Volverá el invierno frío para dejarnos helados y el rosario de estadísticas en gris y negro, pero nos pillara con pantalones largos y calzoncillos de felpa.
Casi sin darnos cuenta llevamos tres años de la crisis, de aquellas hipotecas basura americanas. Cedió la puerta y salio el alud de escombros, escombros que el capitalismo descontrolado se precipito en esconder debajo la alfombra, pensando que no lo veríamos.
Desde entonces, nos han dicho que nada volverá a ser como antes y todo cambiara. Yo empiezo a dudar si ese discurso sea solo un mero acto de contrición, obligado por las circunstancias. Estamos achicando el agua, pero no arreglamos la gotera del techo y el nivel de agua sigue subiendo.
Greenpeace ha difundido fotos antiguas y actuales de la costa, donde se observa la transformación salvaje de la misma. Las olas son las mismas pero el alrededor es muy distinto.
He visto lo que fueron frondosos pinares ahora calcinados, he visto urbanizaciones donde había higueras y huertos. Es jodido reconocer que esa voracidad ha traído parte de nuestro bienestar y ha sido a la vez, causante de esta puñetera crisis.
Ha vuelto el verano de nevera, hamaca y bocata, si es que alguna vez no fue así. Entre tanto los “listos” que nacieron como hormigas al calor del sector inmobiliario deben estar como los lagartos, hibernando en algún sitio, esperando la ola que siempre acaba por volver, los devuelva a la orilla.
Volverán a sacar el dinero de debajo del colchón y veremos entonces que pasa.