Estábamos tan absortos con el Chip que nos habíamos olvidado del Átomo. Pero nuestro mundo esta todavía más anclado en el Átomo que en el circuito integrado. Ya no éramos conscientes de que nuestra civilización se sustenta sobre el Átomo.
En la época de Marie Curie y aun antes, la primera mitología de la radioactividad le atribuía poderes
mágicos capaces de alargar la vida e, incluso, de conceder la inmortalidad.



