Dada la situación económica que estamos inmersos y atravesando, os doy la receta navideña que se llevara estas Navidades, Sopa de ajo. La última frontera. El territorio arcano y desconocido por el que se movían nuestras abuelas. Cosa de brujas. Al menos eso nos parece si somos cocinillas primerizos. Además, un guiso con ajo y pan. Con la mala imagen que tiene el ajo, como de cutre y carpetovetónico y antivampiros. Y con la mala prensa que tiene el pan, que si engorda y todos esos líos, que si Jesucristo hubiera hecho hoy la última cena, en vez de pan en la eucaristía, seguro que les da a sus discípulos lechuga. Un lío de receta. Pues bien, fiel a mis creencias en los principios de liberté, égalité, fraternité de
Ingredientes para 2 personas1 paquete de picatostes en cuadraditos pequeños que venden en el súper, 1 brick de caldo de jamón (Aneto en mi caso), unos taquitos de jamón, tres dientes de ajo, 1 lata pequeña de cebolla frita, 2 huevos, pimentón dulce y picante, aceite de oliva virgen extra, perejil y sal
Preparación:
En un cazo no muy grande, pero un poco alto, ponemos aceite y los 3 dientes de ajo, cortados en láminas, a dorar un poco. Cuando empiecen a coger color, le volcamos el contenido de nuestra lata de cebolla y, aunque viene ya frita, dejamos que se haga un ratito con el ajo, que va a quedar más rica. Ponemos un puñado de taquitos de jamón, un pelín de sal (poca), damos una vuelta y añadimos una cucharadita de pimentón dulce y un poco de pimentón picante para darle ese toque especial. Agregamos entonces los picatostes del paquete, removemos y lo regamos con el caldo de jamón de brick que tendremos caliente. Sin pasarnos con el caldo, que luego se va a hacer enseguida y no queremos que quede muy caldosa. Mezclamos bien y lo dejamos a fuego suave tres minutos. Luego cascamos los huevos y los añadimos con cuidado. En un par de minutos más nuestra sopa de ajo estará lista. Adornamos con un poco de perejil picado o una pizca de pimentón, y a comer. Con cuidado que quema de narices.
