

23 de Noviembre al 21 de Diciembre
Simboliza: Los viajes largos, la filosofía, las leyes, la religión, los altos cargos eclesiásticos, la profecía, la mente abstracta, las aventuras, el comercio con el extranjero, la navegación intercontinental, la vida al aire libre, los ejercicios físicos, las carreras de caballos, la velocidad, las apuestas, los sabios, los estudios superiores, la independencia.
Positivo: Alegres, joviales, optimistas, aventureros, estudiosos independientes, necesitan movimiento, aman la libertad, normativos, idealistas comprensivos, justos, nobles adaptables, vitales, entusiastas, intuitivos, proféticos orgullosos, aman los deportes y la vida al aire libre, honestos.
Negativo: Dados a la exageración, extremistas, descuidados irreflexivamente optimistas, irresponsables, caprichosos, jugadores, charlatanes argumentativos, imprudentes, de moral elástica, gusto exagerado por el riesgo glotones, coléricos, fanfarrones, egoístas, ególatras, envidiosos, prepotentes petulantes.
Elemento:Fuego
Piedras:Turquesa,malaquita
Planeta:Júpiter
Flores:Clavel,Margarita
Colores:Purpura,Azul
Animales:Caballo,Ciervo,Cisne
Convergencia y Unión, les dice a los catalanes de pedigrí, que follen más para así evitar la inmigración que acabe con la identidad de Cataluña.
El Big Ben de Londres (gran Reloj) es una denominación habitual de la jerga inglesa que se le otorga al reloj inmerso dentro de la cúpula del Palacio de Westminster. En la base de cada una de las caras del reloj se lee en latín: “DOMINE SALVAM FAC REGINAM NOSTRAM VICTORIAM PRIMAM” (Señor, mantén a salvo a nuestra Reina Victoria Primera) La torre del reloj se encuentra en un extremo del palacio y alberga también una campana que se escucha por kilómetros a las redonda y que marca las horas.
que se encarga de dar las horas. En cuanto al nombre, se cuenta que hace referencia a Benjamin Hall, primer encargado de su construcción.
Otras cuatro pequeñas campanas tocan la tradicional melodía
“Westminster chimes”en los cuartos de hora. La historia del Big Ben se puede decir que empieza en 1834 con el incendio del viejo palacio de Westminster, por lo que éste hubo de ser reconstruido.